No es el tejido croché, ni telar, tampoco el tejido adiposo. Hay un tejido
social, un entrelazamiento de personas y grupos, de instituciones y
asociaciones varias, que favorece el bienestar de la sociedad. Como un
gran telar. Este tejido nos atraviesa, nacimos en ese entramado y allí nos
movemos. Pero esta integración está amenazada y se viene debilitando
hace ya unos años. Podríamos decir que los lazos sociales –con perdón
de los ambientalistas- esta en peligro de extinción. (1)
El mal que la aqueja es su contrario: LA FRAGMENTACION. Este problema que
debilita la integración no se soluciona con un poco de buena voluntad para
“hacerse amigos unos de otros”. La desintegración es más profunda y tiene que
ver con un sistema económico y político, con el modelo neoliberal que tiende a
concentrar el nivel de los ingresos, aumentar la desigualdad, y así desestructurar el
tejido social. Se conforma una sociedad que anda a dos velocidades… unos corren
a 150 km/h y otros van empujando el fitito.
Hay líneas, hay puntos, pero la tinta va calando y hace un agujero y otro, se forman
sectores que empiezan a no tener nada que ver unos con los otros. Con el uso se
rompe y quedan pedazos de lo que fue.
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