La historia no es historia.
Amarillito, desgastado, colores sepia, estereotipado… pasado.
No sé que será, pero historia no.
Casos “históricos” que se repiten. Se va poniendo viejo y enfermo el personaje y entonces da para comenzar a homenajearlo, o reconocer sus aciertos. Luego muere. Fin. Y todos van a llorarlo, parece que era un capo y resulta ser ilustre y parte de una época mejor y que pin que pan.
Tiene que ser pasado, muerto para que quede en un pedestal, el de los héroes o el de los villanos. Pero sin término medio. No hay pifies o aciertos de unos y otros. No hay procesos. No hay sociedades. No hay aliados, hay héroes y acontecimientos puntuales.
Malos o buenos, “la historia te juzgará”, las pelotas!, la historia no juzga, se monta una escena y desde allí se enjuicia, descontextualizando, fracturando procesos, y marcando una línea clara que divida esos “necesarios” héroeovillanos, ahora cadáveres que no pueden demostrar lo contrario.
Este modo de re-ver, de historia no tiene nada, será mito, religión, ciencia ficción… o quién sabe qué, pero historia no.
La historia no es lo que murió, es lo que se construye…
Jatejodé.
«
|