« La Flecha 26 | Convivencia
   
Pablo Moschen, pablom@diariolaflecha.org artículo 6 de 7
 
 

Violence Country Club

 
 

Convivencia es, básicamente, vivir juntos (que no es lo mismo que habitar en el
mismo lugar). En contraposición a la idea de vivir juntos aparece una preocupación central: la violencia, y con ella una conclusión necesaria: si hay violencia no puede haber convivencia, no puede haber manera (democrática) de vivir juntos.

La exhibición descarada, casi obscena, de autos importados, ropa cuyo precio equivale a la comida mensual de una familia pobre, accesorios extravagantes, ¿no es un poco violenta? Donde el ser es equivalente al tener, los que más tienen (los
que más pueden comprar) les recuerdan al resto todo lo que no tienen, todo lo que no son y les hacen entender todo lo que no van a poder ser.

Olvidémonos incluso de que no es “natural” que unos tengan mucho y otros no tengan nada, de que para que unos ganen otros tienen que perder, de que hay una situación injusta, por la que el trabajo de unos vale mucho más que el de otros. Así y todo, ¿hay derecho a tener y mostrar cualquier cosa porque se tiene plata? ¿Qué pasa con el que está al lado, y que capaz la está pasando mal?

Si la ostentación es violencia y sobre la violencia no se puede construir ninguna manera de vivir juntos, entonces no hay convivencia posible. Para que lo sea, la base debe ser la igualdad, el diálogo, el sentimiento de pertenencia a una comunidad. Y mientras no haya acceso a los bienes y servicios fundamentales para todos, se complica.

Otra alternativa es seguir aceptando las cosas como están, sabiendo que en el mercado sólo sobreviven los más fuertes, y que el más hábil, actuando *libremente*, saca provecho como sea, y bancarnos la misma ley para la calle, donde el que está más preparado (o tiene menos que perder) saca provecho como sea, afanando un auto, una billetera o un celular. ¿No es la misma lógica?
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LF26 pág. 08, 2008.
 
 

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