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Bzzgrbla-bla-grabzz-entonc-grabszzlarecordamos entonces...
- la consigna del día de hoy es, ¿cual fue la metida de pata más grande?
- Llamo por la consigna: una vez salí con un pibe que era…. Y le dije… y me dijo… y resultó ser mi…
- No te puedo creer! Ja ja ja (onomatopeya de risa)
- Llame y comente lo que le pasó o lo que opina de cualquier cosa, pero llame. ¿Va al baño durante la noche? ¿Qué hace cuando caen parientes a comer sin avisar? Contanos cuál es tu sobrenombre y por qué te lo pusieron.
Y así y asá. La gente llama, deja el mensaje gravado, sale al aire o manda un mail que es leído más tarde.
Además podes elegir los temas que querés escuchar, “la radio la programas Vos”. Guauu!.
Apagá por que ya empieza. Se sienta. Prende.
Control en una mano celular en la otra y vamos con todo. Gran hermano 4, el de “famosos” y ahora el GH 5 hot. El de folclore Coronados de gloria. Cuestión de peso, Cantando por un sueño, Bailando por otro sueño y ahora patinando (cuánto más llevara…?). Seguimos cantando con High School Musical y hablando con el Gen Argentino para hacerlo un poco más cultural.
Nosotros podemos intervenir en el programa, mediante mensaje de texto, llamado telefónico o Internet votando diferentes asuntos, quien sale de la casa, del concurso o a quien prefería, modificando mediante esa elección el curso del programa.
Bien.
Muchos de los programas de radio y TV tienen alto rating, y uno de los elementos característicos o centrales es la intervención del público. Epa!
¿Será un Indicador de necesidad?
Indicadores. Síntomas. Cuando tenemos fiebre tomamos conciencia de que estamos enfermos, pero la fiebre no es la enfermedad sino el síntoma de otra cosa, que puede ser una infección o lo que sea.
Si tenemos 40 de fiebre teleparticipativa. ¿Cuál será la causa?
Hemos medido el grado de necesidad de participación democrática en sangre y nos ha dado un índice muy alto.
Esta explosión de modos diferentes de interactuar con el público y la participación activa de los televidentes puede tener que ver con una necesidad de las personas de estar activas, de comunicarse, y de intervenir.
Si bien es una participación muy limitada y controlada en el curso del programa, estas expresiones que vemos ante las emisiones de este tipo están mostrando que en realidad la gente necesita participar, le gusta, que prefiere hacerlo.
El relativo éxito de estos programas tiene muchos motivos pero sin duda la interacción con los televidentes es un rasgo importante. Mucha gente lo ve, juega, participa, opina, se manifiesta y encima paga por eso 0,50 más IVA o más. ¿Qué pasa?
Quizás la situación de poca participación efectiva de los ciudadanos en el ámbito político, por algún lado emerge, por algún lado se escapa, como vertientes. Cuando circunstancias de afuera o personales nos reprimen, nos coartan, lo reprimido se va acumulando y si no puede expresarse por las vías “normales”, se manifiesta por otros caminos, pero no se queda allí.
Salta la catanga por otro lado.
¿Por qué se expresa en estas formas?
Quizás porque es mucho más cómodo ya que se está sentado, en casa, relajado, solo o con su entorno y porque se tiene todo servido por la producción.
Puede ser que sea más fácil por ser algo anónimo o porque es mas claro lo que hay que elegir, ya que los temas son muy básicos, no hay grises, ni otras posibilidades.
Puede ser también que en estos casos se hace una propuesta concreta para participar y otras instituciones no lo proponen. Siguiendo esta idea, quizás si hubiera propuestas más cercanas, más concretas, más a la mano estaríamos más activos.
En contra de esto Daniel me diría “no se puede dar todo servido, el que quiere que le cueste”. Es verdad, si nos interesara participar o queremos generar un cambio no deberíamos esperar que nos den en bandeja la opción de participar. También, pero igualmente es probable que si hubiera más propuestas, se generaría más participación.
Es un avance que se respete y valore la individuación, el cuidado de cada uno, de las propias características, quizás algunos acentúen este punto, pero no necesariamente es individualismo, justamente quizás no seamos tan individualistas como dicen.
Si bien estos mensajitos no son una expresión de participación social (Ver la nota 200 en la última página), la adhesión a esta propuesta de interacción puede estar mostrando una característica de las personas, quizás el hecho de que no nos gusta que las cosas vengan cerradas, el querer intervenir puede tener que ver con el interactuar con otros y más allá de la tele, preferimos meternos y modificar.
Si pensás que “la juventud esta perdida...” mandá un sms con la palabra “me cago en todo” a info@diariolaflecha.org, si pensás que no queremos vivir como individuos aislados, sino que también queremos interactuar para modificar algo mandá la palabra “estoy” a info@diariolaflecha.org
Como que... “no se puede”
Vemos que hay una creencia, un supuesto que actúa como un freno para toda iniciativa de participación social y es la idea y la sensación de que en realidad no se pueden cambiar las cosas. Que todo es complicado.
Quizás a algunos les conviene que se crea esto y lo fomenten. Quizás hemos tenido malas experiencias, fracasos, frustraciones personales o colectivas.
Es verdad que es difícil, que muchas veces no se ven los logros a corto plazo, pero partir de que no se puede si llegamos a empezar igual, en muchos casos puede funcionar como una auto profecía de fracaso. Si partimos de que no es posible, ante las dificultades vamos a ir comprobando que no se podía. Pero en la mayoría de los casos esto funciona como un freno antes de empezar.
Creemos que sí se puede. Y no es solo una creencia, a lo largo de la historia los cambios se fueron dando gracias al trabajo de personas que creían y buscaban que la situación sea mejor (en diferentes épocas históricas). De hecho vivimos como vivimos por que muchos creyeron, pensaron, lucharon, crearon.
Y son “poco atractivas”
La política tiene “mala prensa” es casi una mala palabra. En muchos casos hay manejos turbios, búsqueda del poder en si mismo, intenciones que no tienen que ver con el bien común y en eso se basa esta mala imagen.
Las organizaciones sociales, políticas y otras instituciones que tienen buenas intenciones y prácticas que sí benefician a los que participan muchas veces las propuestas de participación que hacen no son atractivas para los jóvenes.
Puede ser que la propuesta en sí no atraiga o que el modo de presentarla resulta poco convocante.
Ante esto una posibilidad es que estas instituciones o grupos puedan adaptarse a las nuevas sensibilidades y modificar sus propuestas y su comunicación.
Pero esto no depende de los estudiantes, ¿qué proponemos para nosotros? ¿Cómo superar esta dificultad?
Cuando una persona no atrae por su apariencia, existe la posibilidad de que con el tiempo uno pueda conocerla y descubrir otras riquezas, en este caso puede pasar lo mismo. Aunque no atraiga de primera instancia, involucrarse llevaría conocer un poco más y lo que parecía poco atractivo uno puede encontrarle sus aspectos positivos.
Luego con la participación misma, los cambios de estilo, y las propuestas más creativas las podemos hacer nosotros mismos.
Quizás pueda encontrar un lugar donde me sienta cómodo para participar y las actividades me despierten interés. Actividades que tengan que ver con las cosas que se hacer, con mi personalidad y de acuerdo con mis intereses.
Quizás pueda descubrir que pensar y actuar cooperativamente beneficia a todos y que hay otra lógica de vida que es atractiva.
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