-¿Hará frío? ¿Calor? ¿Lloverá? Miré por la ventana, parecía un día soleado.
- “Me llevo algo liviano”. Resultado: llegué al trabajo empapada.
-“¡Si hubiera escuchado el pronóstico!”. Será como dicen: mujer precavida…
A lo largo de la historia la información fue teniendo un rol cada vez más importante. El derecho a su acceso incluso forma parte de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948). Cuando decidimos desde lo más simple hasta lo más trascendental de nuestra vida, el saber, no solo no ocupa lugar, sino que es una herramienta que nos da poder para decidir con mayor fundamento y certeza. Hace poco leí algo que me dejó pensando sobre esto de estar informados... “Si el poder político tiene su origen en la soberanía popular, y ésta se expresa por el derecho de todos los ciudadanos a elegir a sus representantes (…) los electores deben estar en conocimiento de los asuntos públicos, para poder pronunciarse sobre los mismos. O sea: quien no sabe, (...) no estará ejerciendo en plenitud su facultad de elección”. ¿No será demasiado? Puede ser, igualmente, como siempre por algo se empieza, acá va alguna información básica que nos puede ayudar.
17 en capital,
108 en provincia.
Si vivís en Capital el domingo 28 votas a 17 personas, y si vivís en Provincia a 108. Todos votamos presidente y vicepresidente, pero también se renueva la mitad de la cámara de diputados (compuesta por 257 miembros) y un tercio de la cámara de senadores (72 miembros). Entonces,
- Si vivís en Capital: elegís presidente, vice, 3 senadores y 12 diputados nacionales.
- Si vivís en Provincia de BsAs: elegís presidente, vice y 35 diputados nacionales (senadores no). Además elegís gobernador y vice, 46 diputados provinciales y 23 senadores provinciales.
En busca del 45
Para que una fórmula presidencial gane en primera vuelta tiene que obtener más del 45% de los votos. También gana si obtiene más de 40% de los votos y una diferencia mayor del 10% con la fórmula que le sigue. (Atenti que es distinto a las elecciones del Gobierno de la Ciudad). Si no llega al 45 ni al 40 con 10 de ventaja, vamos al ya conocido “ballotage” entre las dos fórmulas más votadas.
[(2 + 1) * 8] = 24
Cada provincia está representada en la Cámara por tres Senadores. ¿Cómo se elígen? Se vota y los que entran son los dos candidatos de la lista ganadora y el primero de la lista que resulte segunda. A eso lo multiplicás por 8, que son los distritos que votan senadores esta vez, y tenemos a los 24 “nuevos”. Fácil, no? (Por si no lo sabes y vivís en la Ciudad de Buenos Aires, en Chaco, Entre Ríos, Neuquén, Río Negro, Salta, Santiago del Estero o Tierra del Fuego, sos de los que eligen)
Dividido 1, dividido 2,
dividido 3, dividido 4...
Los diputados son elegidos de manera directa. La cantidad de diputados que le corresponde a cada provincia depende del número de habitantes que tenga (aunque se asegura un mínimo para cada una). Para la distribución de los cargos entre los partidos se aplica el sistema D’hondt, que sería más o menos así: Del reparto de los cargos participan solo las listas que obtuvieron por lo menos el 3% de los votos. El total de los votos que tuvo cada lista se divide por 1, luego por 2, después por 3 y así sucesivamente hasta llegar al número total de los cargos a cubrir. Con los resultados (no importa de que lista provengan) que salen de ahí se hace una tabla (ordenada de mayor a menor) con tantas filas como cargos haya que cubrir. A cada lista le corresponden tantos cargos como veces figuren sus resultados en la tabla que se hizo. ¿Lo explico de nuevo?
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