Como el nombre lo indica, ¿mondongo o tinto? Esa es la cuestión. Todo esto de las elecciones, la democracia, la política, es incomible. Se prepare como se prepare, o de a poco se le puede encontrar el gusto. Quizás resulte ser que tiene cuerpo, sabor, que alegra y al final, quien te dice, sea parte elemental de la fiesta.
Hip! ¡Salud! |