En sus marcas…listos…largada
Muchas veces solemos tener la sensación de que falta mucho tiempo para que algunas cosas pasen. Sin embargo, un poco antes o un poco después, siempre terminan llegando. Para algunos, arribar hasta aquí no implica más que unos cuantos tramiterios, un poco de burocracia y listo. En cambio para la mayoría, lograr llegar les ha traído mucho más que un dolor de cabeza. Sin importar las condiciones, una vez llegados a este punto, podemos decir que ya estamos en “carrera”. ¿Y ahora?
El lunes empiezo
Frase que hemos escuchado o dicho más de una vez, y que se ha convertido en un recurso para ejemplif icar (irónicamente) a la hora de hablar de esas autopromesas que el 95% de las veces quedan a mitad de camino.
Marzo. Mes otoñal y comienzo del ciclo lectivo. Época en las que ellas vuelven a aparecer, como cada año, susurrándonos: “Este cuatrimestre sí… me pongo las pilas, me compró todos los apuntes así voy llevando la lectura al día”. Pero no vienen solas, sino acompañadas de ellos, los Sres. Hechos, que no se cansan de repetir siempre lo mismo:
- Primeras semanas: compramos la parva de apuntes y varios resaltadores de todos los colores para poder hacer subrayado del subrayado del subrayado, resúmenes, etc…
- Fin del primer mes: ya tenemos una colección de resaltadores prácticamente nuevos y apuntes cada vez más limpitos, casi a estrenar.
- Llega el primer parcial: Pasaron dos meses y otras vez sopa. Pilas y pilas de textos atrasados y la misma decepción que se repite “uff, si al principio venía bien.”
¿Por qué nos suele pasar lo mismo una y otra vez?
A pesar de que todos seamos distintos, de que tengamos diferentes personalidades, actitudes, predisposiciones, ante algunas situaciones que vamos enfrentando a lo largo de nuestra carrera, los estudiantes muchas veces solemos tener reacciones parecidas. ¿o seré la única, por ejemplo, que cada año termino yendo el primer día de clases sin una mísera hoja?
Que las hay, las hay…
Aunque las diferencias existen, pareciera que hay, implícita y no tan implícitamente, ciertos patrones que pretenden ser guías de cómo uno “debería” manejarse en los distintos ámbitos de la vida. En el ambiente facultativo también suele existir cierto “modelo” de estudiante. En el aire se huele este ideal de alumno como el que va a todos los teóricos, lee todos los apuntes para cada clase, participa siempre, se saca notas altas, termina la carrera en 4 ó 5 años… Nadie duda de que algo de eso no tenga sentido. Pero sería un error tomarlo como una única receta a seguir para que nos garantice una excelente formación.
Supongamos el caso de una estudiante de escenografía, que cumpla al pie de la letra con ese mandato”, haga muchas materias, tenga siempre todo para cada clase...etc. pero que cuando le preguntan acerca de alguna obra de teatro que haya visto en el último tiempo, diga: “No, es que al teatro no voy, no tengo tiempo”. Para ella, ir al teatro ¿no sería también parte de su formación? ¿no sería hasta necesario? Como para un estudiante de imagen y sonido ver películas.
Lo que estudiamos en la facultad es una base para empezar a aprender y desarrollarnos. Pero claramente, todo lo que uno aprende allí esta relacionado con cosas que pasan fuera de esos edificios donde cursamos largas horas. Allí es donde después nos desenvolvemos y vamos aplicando lo que estudiamos, y por eso es un lugar donde también podremos encontrar otros recursos que nos vayan ayudando a formarnos para nuestra futura profesión.
Entonces, si podemos ver más allá y no quedarnos solo con los contenidos de las materias como única fuente de conocimiento”, tal vez pueda no parecernos tan dramático anotarnos en una materia menos si es que conseguimos algún trabajito, auque sea ad-honorem, pero que se relacione con nuestra carrera (aunque muchas veces tenemos que dejarla por ser económicamente necesario y no tanto por una cuestión de aprendizaje). Tal vez tampoco sea tan grave faltar un día a algún teórico, para poder ir a esa charla que nos interesaba y que se daba a la misma hora. Y esos textos de autores interesantes que nos quedaron sin leer para el examen, quizá podamos leerlos en otro momento, incluso una vez que hayamos terminado la materia. ¿Acaso lo importante en def initiva no es leerlos por su contenido más que como una herramienta o medio para aprobar un parcial?
Estudiantes somos miles... y miles entonces pueden ser los caminos para llegar al mismo punto f inal. No se tratará pues de seguir ninguna guía modelo. Lo importante es que tengamos nuestro objetivo en claro, después cualquiera de los caminos para llegar pueden ser válidos.«
|