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Suecia,
Noruega, Canadá, Holanda, Bélgica,
Suiza, Japón, etc., etc... Países
desarrollados, ¿no? ¿Idea clara
y distinta o engaño de nuestro “sentido
común”? ¿De qué
hablamos cuando hablamos de “desarrollo”?
¿y qué idea tenemos sobre lo
que es una vida de calidad?.
Según el profesor Ernest García,
de la Universidad de Valencia, "el desarrollo
ha sido la gran religión universal
de la segunda mitad del siglo XX, y la televisión
y los refrescos de cola su eucaristía"1
. El modelo de desarrollo capitalista-occidental
ha perseguido siempre el crecimiento y la
expansión económica porque redundarían
en un aumento de las riquezas de la sociedad
en su conjunto. Sería algo así
como que el desarrollo viene asociado al aumento
de la cantidad de bienes y servicios transables
que una sociedad produce y ofrece para el
consumo. Y, por supuesto, poder consumir más
y mejores bienes y servicios implica una mejora
en las condiciones de vida.
Retomando el caso de los países de
los que hablaba al comienzo es posible entender
un poco más de que se trata en realidad
el "desarrollo". Es cierto que dichos
países han logrado, entre otras cosas,
tener bajos índices de desempleo, avanzados
sistemas educativos y de seguridad social.
¿No será que los altos salarios
y los derechos conseguidos por los trabajadores
de los mismos son en gran parte producto de
la pobreza y las pésimas condiciones
de trabajo de los "subdesarrollados"?
¿No será que las mismas empresas
a las que premian con certificados de calidad
en sus países de origen son las que
instaladas en América Latina acaban
con la producción y el desarrollo local?.
Con tantas preguntas se me vienen a la cabeza
algunos ejemplos, como el caso de Nestlé
Colombia. La empresa suiza compra materias
primas (principalmente leche y café)
a los pequeños productores locales
a precios bajísimos. Estas materias
primas las mezcla con otras de menor calidad
que adquiere en el exterior, aprovechando
los subsidios a la importación que
le otorga la legislación colombiana,
y lo que "produce" lo destina a
la exportación, también subsidiada.
Nestlé además fue denunciada
varias veces por los reiterados atropellos
a los derechos de los trabajadores y su hostilidad
hacia cualquier tipo de práctica sindical.
Este es solo un caso, pero que se repite una
y otra vez: los países "desarrollados"
lo son en gran parte debido a que explotan
a los "subdesarrollados".
En la noción de calidad de vida asociada
a esta idea de desarrollo no caben toda una
serie de aspectos básicos de la vida
del hombre que por su naturaleza no pueden
ser evaluadas por su valor monetario. Es claro
que el acceso a una mayor cantidad de bienes
de consumo no puede satisfacer todas las necesidades
del sujeto.
Siguiendo a Antonio Elizalde podemos afirmar
que "... las necesidades son pocas, finitas
y consecuentemente pensamos que son clasificables.
A nuestro entender existen nueve necesidades
humanas fundamentales las cuales serían
las siguientes: subsistencia, protección,
afecto, entendimiento, creación, participación,
ocio, identidad y libertad"2 . Es dudoso
que en aquellos países que usualmente
se consideran ejemplos de calidad de vida
todas estas necesidades estén satisfechas,
ya que de lo contrario es difícil comprender
por que están entre los que tienen
las más altas tasas de suicidio en
el mundo. ¿Afirmación apresurada?
Seguramente, pero habría que pensarlo.
Llegados a este punto quedan más dudas
que certezas. Sería interesante, por
un lado, pensar la idea de desarrollo desde
otras perspectivas (como las que plantean
un desarrollo a escala humana, las que hablan
de desarrollo sustentable, las que asocian
ética y desarrollo, etc.) que tienen
una visión más amplia sobre
las necesidades humanas y sobre la imperiosa
necesidad de movilizar los recursos de los
que disponemos para acabar con el hambre,
la pobreza, la exclusión, etc. Pero
un desarrollo integral como el que plantean
esas posturas, ¿será posible
dentro del marco del capitalismo, sistema
basado en la explotación de unos por
otros?. Creo que contamos con evidencia suficiente...«
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| LF18 pág. 08,
2006. |
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