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¿Quién
dice que no existen más? ¿Los
filósofos se extinguieron?
No.
Están.
Estamos y por todos lados.
No seremos Sócrates, pero cada vez
que nos encontramos con un ¿por qué?
y nos animamos a tomar un café con
él, hacemos filosofía.
- Hay café, café. Dulce y amargo,
café. ¿Los presento?: Lector,
ella es Pregunta. Pregunta, él es Lector.
Bueno, los dejo solos.
- Hola.
- Hola -respondió- "¿Los
aparatos "nuevos" nos ayudan a tener
una mejor calidad de vida? ¿En qué
sentido lo hacen?"
Había salido de frente y no había
venido sola.
Para los primeros cortados invitó a
otra amiga que se presentó así:
¿Qué es una vida de calidad?
Para responderse le propuso recorrer las diferentes
dimensiones que conforman la vida de alguien.
Ámbitos como: las relaciones humanas,
la familia, los grupos sociales, el trabajo,
la adaptación o no a la sociedad, el
conocimiento de si mismo, la sensibilidad,
el cuerpo, el conocimiento y por que no, las
creencias.
Después de un termo de café,
y de ver qué características
tendrían estos ámbitos para
que nuestra vida sea posta posta, se le presentó
ella otra vez: ¿Qué aportan
a esta vida de calidad, esos pequeños
y cotidianos aparatos que giran a nuestro
alrededor? Por ejemplo: el teléfono
celular, la computadora, el mail y su amigo
el messenger (con su camarita, micrófono),
los reproductores de MP3, etc.
Filo-sofos. On. Off.«
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| LF18 pág. 04,
2006. |
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