|
| |
| |
DECENTE,
EN NEGRO, precario, digno, insalubre, improductivo,
de medio tiempo, free-lance, forzoso, asalariado,
en blanco, remunerado, infantil,
ad-honorem, sobrecalificado, full time.
Para los griegos el trabajo era un castigo
despreciable, la actividad por excelencia
entre los ciudadanos, en cambio, era la política
y los que trabajaban eran los esclavos y los
extranjeros. Hoy de política “no
gracias” e inversamente proporcional
a los griegos nos desesperamos cuando entramos
en las estadísticas de desempleados
(aunque claro, en la Grecia antigua no había
estadísticas). ¿Será
una cuestión ontológica de los
seres humanos desplazarse siempre lejos de
los
términos medios? Había una época,
y no tan lejana, en la que la distribución
del ingreso
era 50 y 50, y el índice de pobreza
era del 8% (era el país de la región
con menos pobreza). Hoy a los asalariados
les toca el 25% de la riqueza generada en
el país y pagan impuestos que representan
el 50% de la recaudación tributaria
total.
Una historia de desigualdad creciente, a la
cual no sabemos cómo llegamos pero
que llegamos, llegamos. Un estado de bienestar,
otros militares; ¿QUÉ PASO CON
LOS DERECHOS LABORALES?, llegó el neoliberalismo,
la flexibilización laboral…
Y ahora se dice: crece el PBI, pero “que
no aumenten los salarios porque eso genera
inflación”. “Los que no
trabajan es porque no quieren”. Datos,
porcentajes, estadísticas, noticias
y planes de gobierno que pasan y dejan (no
pocas) huellas.
El trabajo, es uno de los grandes dilemas
que están y no dejan de estar,
LA PIEDRA ANGULAR DE NUESTRA SUBSISTENCIA,
tan fundamental que hasta PONE EN JUEGO NUESTRA
AUTOESTIMA Y NUESTRA IDENTIDAD.
Si tenés trabajo estás salvado,
si tenés trabajo de lo tuyo sos Gardel,
y si tenés trabajo de lo tuyo y además
te pagan bien, para qué seguir hablando.
La mayoría estamos en la primera opción
(si estamos), o pasamos a la segunda con movimientos
intermitentes, volviendo a la primera en cada
vuelta de esquina. Si es así la situación,
entonces busquemos los términos medios.
Después de haberle dedicado años
y años a una carrera, ¿pensamos
que probablemente
no vamos a vivir de eso? ¡Vamos! Después
de la supervivencia a la UBA, todos buscamos
conseguir algo. Si vamos a dedicarle un tercio
de nuestro día a trabajar,
entonces pensemos en soñar un poco
más… aunque sea un poco.«
|
|
|
|
|
|
|
 |
| LF17 pág. 03,
2006. |
|
|