|
| |
| |
Uno
y mismo, suelen hablarse, cosa de locos. Otra
vez me pregunté qué quería,
qué soñaba y me quedé
esperando, como si la respuesta fuera a llegar
desde algún lugar que debería
ser dentro mío pero parecía
fuera. ¿Contestarme yo una pregunta
formulada por mí misma? No tiene sentido
hacer una pregunta de la cual uno ya sabe
que se va a preguntar, si es uno el que se
la formula a sí mismo. ¿Cómo
hace uno para buscarse si es uno mismo el
que se busca?¿Será que hay que
preguntarles a otros?, ¿Sabrán
otros más de mí, más
de lo que yo sé de mí misma?
Un día le sigue al otro, lo mismo las
horas y en ellas las tareas, trabajo, estudio,
vacaciones…no hay mucho tiempo para
preguntarse a uno mismo: por qué, para
qué, este trabajo, esta carrera, estas
preocupaciones. Capaz por miedo a que la respuesta
nos desafíe, o nos devuelva algún
sueño sin cumplir.
Según Lipovetsky la utopía de
los tiempos posmodernos sería una vida
“a la carta”, donde el mito ya
no sería “Prometeo” como
en la modernidad, sino “Narciso”.
Millones de propuestas cada vez más
sectorizadas y a la vez mundializadas, ya
no hay una verdad a descubrir, sino múltiples
propuestas y alternativas que cada uno elige
en base a sus deseos individuales.
Sin embargo, las elecciones y percepciones
no son atemporales e impersonales; las épocas
históricas condicionan las visiones
y motivaciones que conducen a uno a querer
ser de determinada manera o alcanzar ciertos
logros. No hay necesidad de buscar, se nos
ofrece de manera colectiva una vida individual
a la carta. Contradictorio.
Nuestras experiencias nos diferencian cada
vez más precipitadamente de las que
caracterizaron a las generaciones anteriores,
es algo que Barbero llama “desordenamiento
de los saberes”: la maestra explica
los planetas, la galaxia, los astros, que
ya no existen, y los alumnos lo saben porque
lo vieron en internet. Antes el hijo del herrero
aprendía el oficio y con orgullo seguía
los pasos de su padre. Hoy nuestros viejos
no entienden nada, estudiaron dactilografía,
taquigrafía, a hacer planos con lápiz,
(¡de fábula, viejo!) cosas que
hoy ya... ¿no sirven?. Y en esa novedad
intentamos encontrar el sentido de nuestras
acciones, una incertidumbre que paraliza.
Miramos y pensamos distinto.
Y ahí vamos, en una cáscara
de nuez haciéndole frente al oleaje.
Según Eric Fromm, la búsqueda
de la identidad y del sentido de nuestra vida,
es una necesidad, así como alimentarse,
que está compuesta por lo afectivo
(eso que sentís cuando escuchás
a otro haciendo eso que vos quisieras), lo
cognitivo (acá viene la parte que frenás
un cambio: mientras no te detenga, es prudencia)
y por último la acción (ir a
los bifes, hay que mover el traste, es decir
llevar adelante eso que sentimos y entendimos
que queríamos hacer). ¿Cuántas
veces deseaste con toda tu alma preparar un
final, pero haciendo cuenta de los días,
te diste por vencido antes de intentarlo,
o quisiste encarar a alguien, pero no te bancaste
la idea de un fracaso, o pensaste en un nuevo
proyecto, el típico emprendimiento
con amigos de la facultad para generar laburo,
un centro cultural, una revista, un programa
de radio, un estudio de diseño, una
investigación, un nuevo partido político;
o un viaje, mudarse, cambiar a un laburo que
valga la pena?
Todos buscamos tener un proyecto de vida,
que se asemeja mucho al sueño, algo
que le dé sentido a lo que estoy haciendo.
Podemos ir sumando acciones y experiencias
que irán apareciendo y muriendo, o
podemos sentir, pensar y hacer elecciones
que se vayan hilando una a otra y que puedan
formar parte de aquello que se quiere alcanzar
y asi cada una de las cosas que haga hoy tiendrán
valor agregado. Un escalón, una puntada.
¿Y si me sale mal?, ¿y
si pierdo lo que tengo?, ¿y si no se
me ocurre nada?. Me sigo preguntando a mí
algo que no sé. Si supiera la respuesta
podría responderme mi pregunta, pero
si no necesitara una respuesta no habría
pregunta. ¿La clave está en
la pregunta o en la respuesta? Si me lo pregunto,
no sé la respuesta y si me lo respondo
¿para qué pregunto?. Cosa de
locos.« |
|
|
|
|
|
|
 |
| LF16 pág. 05,
2006. |
|
|