« La Flecha 15 | La Palabra
   
info@diariolaflecha.org artículo 2 de 10
 
  PALABRAS MAYORES  
  No hay explicación para la poesía, pero sí puede haber una mejor degustación.
Primero “escuchá” todo junto.
Ahora pará, mirá, fijate .Se repiten los sonidos :muchas veces la misma vocal,o ssssss; también puede haber eles y erres repetidas. Prestá atención, a lo mejor hay rima, pero puede ser que no, o que rimen palabras que están lejos, o muy cerca. Buscá los ritmos escondidos o las disonancias. Disfrutá.
Después, podés prestar atención a las palabras por lo que significan, por lo que te recuerdan, a qué te suenan.
La poesía lleva música en sus genes y, como la música, puede tener letra o no. La letra quiere, como la música, decirte algo: a tu intelecto, a tus sentidos, a tu interior, pero busca, sobre todo, entrar en relación.

Idea en fuga

Intentaba pensar
Cómo expresarte distinta
y te me ibas y te acercabas
como jugando.

Me sorprendiste,
te ví desnuda y sin colores
estabas triste, más que tu cara
como llorando.

Al acercarme
quise abrazarte y darte vida
y te alejaste y te seguí
como corriendo...

Y las sonrisas
se dibujaron en el paisaje
y así el camino se hizo de día
como soñando...

Aquella noche
que tu recuerdo se hizo fuerte,
quise atraparte con disimulo
y te escapaste... como volando.

Y te quedaste...
como escondida...
como expectante...
como mirando...
como esperando...
como muriendo..

Luciano Iramain, www.enaccion.org


El sueño

Andando en las arenas
yo decidí dejarte.

Pisaba un barro oscuro
que temblaba,
y hundiéndome y saliendo
decidí que salieras
de mí, que me pesabas
como piedra cortante,
y elaboré tu pérdida
paso a paso:
cortarte las raíces,
soltarte sola al viento.

Ay, en ese minuto,
corazón mío, un sueño
con sus alas terribles
te cubría.

Te sentías tragada por el barro,
y me llamabas y yo no acudía,
te ibas, inmóvil,
sin defenderte
hasta ahogarte en la boca de arena.

Después
mi decisión se encontró con tu sueño,
y desde la ruptura
que nos quebraba el alma,
surgimos limpios otra vez, desnudos,
amándonos
sin sueño, sin arena,
completos y radiantes,
sellados por el fuego.

Pablo Neruda.
«

 
  arriba »  
ver todos los artículos »  
LF15 pág. 02, 2005.
Material de consulta:

» Pablo neruda


» Luciano iramain www.enaccion.org

» ver extras de esta edición