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Delfina Segura, info@diariolaflecha.org artículo 7 de 7
 
  ROSALIA DE SI  
 

Rosalía nace en Esquina Corrientes. Crece. Estudia. Se casa con Carlos y tienen una hija. Rosalía y Carlos son maestros y deciden ir juntos a Formosa, al límite con Bolivia. Es directora y maestra de una escuela rural de modalidad aborigen "Resultó y resulta difícil, porque fui preparada para otro sistema, para trabajar en una sociedad parecida a la nuestra." Rosalía va con su cultura a cuestas para regalársela a otros. "No, gracias", le dicen a veces. Rosalía no entiende pero se empeña en entender, y se queda.

¿Por qué te decidiste a ir a vivir allá?
Fue una decisión por ir a buscar trabajo, porque en el lugar donde estaba no había trabajo entonces decidimos ir a Formosa que era el lugar que por referencia teníamos idea de que podíamos trabajar.

¿Cómo se da el intercambio entre la cultura Wichi y la cultura criolla?
Son dos culturas que conviven pero totalmente diferentes. Son dos polos opuestos, a veces se hace muy difícil, porque los aborígenes son dueños de las tierras y el criollo vino a usurpar sus tierras, y ahí se produce el enfrentamiento entre los dos. Este es un tema en la comunidad en general.
Pero en la escuela no es tan marcado. Es un poco más integradora la relación.

¿Qué es lo más difícil para vos?
La etnia wichi es muy cerrada. En los últimos tiempos se ve una participación más activa de la gente, pero con respecto al rol de la mujer es muy limitado todavía. Las mujeres son "relegadas" porque ocupan el segundo lugar en la familia. En cada familia es el padre, el jefe, el que toma las decisiones y bueno, la mujer es pasiva, no participa en nada y solamente obedece órdenes. Desde mi actividad siempre busco integrar también a la mujer. Me resulta difícil porque es un tema cultural muy arraigado, pero bueno, siempre invitándolas a que participen en reuniones, que participen en los encuentros que hacemos. Pero es muy poquito el porcentaje que participa, y que hablan el castellano, menos. Es el 1% de ellas que hablan el castellano.

Como contrapartida, Rosalía cuenta :"Fui aprendiendo a hacer el pan, a hacer fuego, fui incorporando a mi cultura la de ellos" Ellos, los miembros de una comunidad Wichi, con gran apego a su identidad… Rosalía quiere acercarles lo mejor de su cultura, aprende cada día a moldear su carácter, a entender que lo que según su criterio es lo mejor, no lo es quizás para los aborígenes, quiere, fundamentalmente el bien de la gente. Entre dos culturas diferentes y muchas veces enfrentadas se encuentran Rosalía y su voluntad de crear lazos fraternos, con la alegría de saber que en la escuela y a través de los chicos, la integración puede ser una realidad.

Le preguntamos ¿qué es participar? Responde: "es dar algo de lo que una sabe para hacer algo mejor".«

 
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LF11 pág. 09, 2004.
 
 

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