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Esto
empezó como muchos artículos:
“No se preocupen muchachos que la columna
es mía”. Pero para hablar del
temor al fracaso, digamos que no fracasé,
pero fue más difícil de lo que
esperaba.
En el proceso de armar estas líneas,
después de un rato, dejé de
lado dos cosas:
a. Hablar de algo que pareciera estar cocinado
b. Alentar a alguien, con una actitud optimista,
del tipo “Animate: no pienses en el
fracaso”
No señores. Diría todo lo contrario,
pensar en el fracaso es un tema pesado pero
interesante para definir un poco hacia dónde
carajo salir.
Y ahí llegó la pregunta: ¿De
dónde viene el miedo al fracaso?
CHAAN (o UUUUYYYYY.... lo que prefieras).
Pregunta que complicó mi existencia
durante las últimas tres semanas antes
de que esta publicación llegue a tus
manos.
Y cuando uno no sabe cómo arrancar
recurre, más que nunca, a algunos de
los conocimientos adquiridos en seis años
de carrera:
1. Agudizar los sentidos (Todos).
2. Usar las 5W.
3. Al terminar la observación, sacar
conclusiones provisorias.
Después de ver mucha tele, leer un
poco el diario, pasar varias horas en el kiosco
de Santa Fe y Darragueira escuchando a los
clientes, de hablar con la administradora
del edificio, de festejar el día del
estudiante, de ir a Metrópolis a escuchar
a los Pibes Chorros y de asistir a un programa
de una FM bastante bizarro, entre otras cosas,
se me vinieron a la cabeza un montón
de preguntillas acerca del fracaso cuando
quise aplicar las 5 W. ¿Qué
es? ¿Perder? ¿Llegar tarde?
¿No terminar? ¿Esforzarse toda
la vida y al final darse cuenta de que no
es lo que quería? ¿Quedarse
dormido? ¿Ser un trucho? ¿No
ganar plata? ¿Sacarse un 4, un 6, un
9? ¿No tener un incentivo para vivir?
¿Caerse y rasparse un poco?
¿Quién fracasa o fracasó?
¿Yo? ¿Vos? ¿Los estudiantes
de la UBA o la UBA? ¿Tu viejo? ¿El
FMI? ¿La sociedad argentina o las sociedades?
¿Maradona? ¿La gente de Clarín?
¿Los piqueteros? ¿Bush? ¿Los
pibes de Tucumán y/o los de Capital?
¿Los familiares de la Amia?
¿Dónde, cuándo y cómo
fue o será? ¿Cuando se trabaja
hasta los 60 y hay que seguir porque la plata
no alcanza? ¿Cuando probás con
una cosa pero como todos tienen su atención
puesta en otro lado no te escuchan? ¿Cuando
tus viejos te dicen así no, y no les
hacés caso y resulta que tenían
razón? ¿Cuando apostás
a algo? ¿Cuando sos coherente? ¿Cuando
los culpables y responsables son dejados en
libertad? ¿En Argentina? ¿En
las empresas privatizadas? ¿En donde
quieren recortar todo el tiempo el presupuesto?
Al final del trabajo de campo percibí
como si alguien o algo nos hubiese convencido
de que muchas cosas fracasan. Es cierto, muchas
cosas fracasan.
Ahora, que el enunciado “Todos los hombres
respiran. Juan es un hombre. Entonces, Juan
respira”, sea verdadero no quiere decir
que también lo sea: “Muchas cosas
fracasan. Apostar a algo es una cosa. Entonces,
apostar a algo es un fracaso”.
Las conclusiones son sólo provisorias.
Si se te ocurren respuestas o pensamientos
paralelos, laterales, opuestos u oblicuos,
espero comentarios. En los tiempos que corren,
empezar a meter cabeza para perder el temor,
es un juego que recién comienza.«
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| LF11 pág. 04,
2004. |
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