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Facundo Montes, facundom@diariolaflecha.org artículo 5 de 8
 
  DE ACA  
  Eramos unas 30 personas, la puerta no cerraba (como tantas otras). Entraba un vientito piola, pero también ruido del pasillo con un tráfico típico de las seis de la tarde de la sede de Parque Centenario.

Comienza la clase de comunicación comunitaria con una dinámica. Había que nuclearse en el medio del aula, el profesor nos daba alternativas y teníamos que separarnos según lo que habíamos elegido; por número de calzado, por cuadros de fútbol, por algunas ideas de comunicación... unas 6 o 7 opciones. De esta manera nos fuimos uniendo y separando con diferentes compañeros, con casi todos algo nos unió. Con el último grupo que se había armado (nacimos todos en la primavera) nos juntamos para hacer el trabajo. De esta manera se conformó un “nosotros” y unos “otros”.

Tu eres, El es, Nosotros soy.
Ya venía leyendo, pero este ejercicio me hizo pensar en algo que vivimos todos. Cada uno de nosotros tiene un grupo de pertenencia; a través de las dos relaciones primarias, la familia y la cooperación productiva, adquirimos una conciencia de pertenencia y así vamos formando nuestra identidad sociocultural. Esta primera conciencia de pertenencia no nos liga al hombre en abstracto sino a determinados hombres; no adquirimos el lenguaje sino un lenguaje concreto.
A través de la socialización, asumimos formas de relación, valores, visiones del mundo y de la naturaleza que nos dan identidad. Estos elementos de identidad social son inseparables de cada uno de nosotros.
En esta medida, cada uno de nosotros somos en esencia un ser social que tiene distintas instancias de pertenencia: la familia, la clase social, la región y el continente. (1)

Cabe la pregunta...
- Cuando los argentinos decimos “nosotros” ¿a quiénes nos referimos?
- Depende.
- Quiero decir, cuando hacemos referencia a una instancia que supera lo “nacional”. ¿desde qué “nosotros” lo hacemos?
- ¿Qué?
- Es decir ¿junto a quién nos ponemos? Si el nosotros social tiene que ver con el territorio, la cultura y la historia; los de acá, ¿nos ubicamos naturalmente junto a bolivianos y peruanos? ¿o rápidamente saltamos a los barcos otra vez?
- eee...

Me da la impresión de que los argentinos y más los porteños no pensamos demasiado en temas “latinoamericanos”. En muchos casos ni conocemos las básicas de nuestro continente, como cuántos países hay y cuáles son, bailes típicos, comidas, etc.

No es que todos seamos brutos. Gregorio Recondo, investigador del tema, afirma que hubo un desconocimiento y una incomprensión general entre los países de la región. Sostiene que los planes escolares de estudio no ayudaron al conocimiento y la unidad, porque recibimos una enseñanza que valoró sólo lo propio y creó prejuicios y estereotipos, especialmente con relación a las naciones limítrofes. Tuvimos una educación basada en la convicción de que lo bueno sólo puede estar de este lado de las fronteras mientras lo repudiable se imagina fuera de nuestro grupo nacional de pertenencia.(2)

“Vidas paralelas”
De hecho, en el secundario ¿recordás alguna vez haber estudiado pensadores bolivianos, brasileños o peruanos? ¿Será que no hubo nadie que pensara algo piola sobre los temas que vimos? En cambio, pensadores del viejo continente supongo que debés haber visto unos cuantos.
Habrás leído algo del aporte filosófico de Kant, que es invalorable, pero que para sorpresa nuestra en el mismo momento que se preguntaba ¿qué es la Ilustración? también afirmaba que: “El pueblo de los americanos no es susceptible de ninguna forma de civilización. No tiene ningún estímulo, pues carece de afectos y de pasiones.” Excluido de la “actualidad” ilustrada de Kant, pero cronológicamente contemporáneo en la historia, ese pueblo americano supuestamente incapaz de forma alguna de civilización, protagonizaba el más decisivo levantamiento de las masas populares de América del Sur. Y quien había expresado: “Nos oprimen en los obrajes, cañaverales, cocales, minas y cárceles de nuestros pueblos, sin darnos libertad.” su líder, Tupac Amaru II moría descuartizado. (3)

¿Quién no leyó algún comentario de la obra de Hegel?
Hegel era contemporáneo de Bolívar. Dos hombres que piensan el pasado, el presente y el futuro desde lugares y perspectivas diferentes. En el mismo período en que el pensador alemán va madurando su sistema filosófico, decía que: “Los aborígenes americanos son una raza débil en proceso de desaparición. Sus rudimentarias civilizaciones tenían que desaparecer necesariamente a la llegada de la incomparable civilización europea.” En ese mismo momento Simón Bolívar lideraba la epopeya de la emancipación americana. Siendo de esta región no sería interesante que leyéramos en algún momento un poco a Bolívar? Algo como: “Se han establecido las garantías más perfectas: la libertad civil en la verdadera libertad... He conservado intacta la ley de las leyes –la igualdad- sin ella perecen todas las garantías... A sus pies he puesto cubierta de humillación, a la infame esclavitud... Este rasgo probará que vosotros érais acreedores de obtener la gran bendición del cielo – la soberanía del pueblo- única autoridad legítima de las naciones..." (Discurso ante el Congreso Constituyente de Bolivia, 1826). (4)

De cultura... Cacho
El desconocimiento de los otros países, la idea de que provenimos del “otro mundo” y el actual bombardeo de fragmentos de distintas culturas, no nos ayuda a arraigarnos en una cultura particular. Corremos el peligro de seguir en “otro mundo”, de padecer una especie de desubicación cultural y algo así como una amnesia histórica.

Quizás uno no se sienta muy “Latinoamericano”, no hay drama, andá a saber qué concepto de lo Latinoamericano tenemos cada uno de nosotros. Una cosa era la idea que se tenía en los años 30, diferente fue en los 60 y 70, y otra distinta es la situación actual.
Más allá de dónde haya venido nuestro bisabuelo o de nuestra posible mezcla indígena, ya pasaron unas cuantas generaciones, y no hay otra, este es nuestro lugar. Pensemos que la identidad no es algo estático. De hecho hoy, a la identidad cultural “se la considera como algo dinámico, que se reelabora continuamente en el transcurso del tiempo”(5) , no es algo que ya está cerrado.

Y esto ¿por dónde se agarra?
Quizás podemos empezar teniendo un poco más en cuenta nuestra historia, la historia real, preguntar, leer un poco más, para hacer propia nuestra historia, poder asumirla como “mi historia”.
Recuperar nuestras raíces nos ayudará a vivir nuestro presente, no para quedarnos en referencia al pasado, sino poder acrecentar nuestro compromiso con las situaciones que nos toca vivir estando informados, interviniendo y desarrollando un pensamiento crítico. Si junto a estas actitudes valoramos más nuestra propia cultura, no tanto la cultura de elite, sino especialmente la cultura popular, podremos también hacerla nuestra y quizás “aprender a ser lo que somos”.


1 Cf. Argumedo Alcira. Los silencios y las voces en América Latina. Ed. Pensamiento nacional. 2001. p 188.
2 Cf. Recondo Gregorio. El sueño de la Patria Grande. Ed Ciccus. 2003. p 20.
3 Cf. Argumedo Alcira. Los silencios y las voces en América Latina. Ed. Pensamiento nacional. 2001. p 21.
4 Ibid p 32.
5 Recondo Gregorio. Mercosur. La dimensión cultural de la integración. Ed Ciccus. 1998. p 14.



PREGUNTITAS…..
1- ¿Cuáles son los 5 países de Latinoamérica que faltan en la siguiente lista?
Argentina- Costa Rica- Colombia- Méjico- Bolivia- República Dominicana- Cuba- Perú
Nicaragua- Brasil- El Salvador- Venezuela-Chile- Paraguay- Honduras- Guayana-
Ecuador- Haití- Guatemala- Guyana- Panamá

2- Argentina es el país más austral de América Sur. ¿Cuál es el más septentrional?.«

 
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LF09 pág. 06-07, 2003.
Material de consulta:

» Argumedo Alcira, “Los silencios y las voces en América Latina” Ed. Pensamiento nacional 2001.

» Recondo Gregorio. “El sueño de la Patria Grande” Ed. Ciccus 2003

» Recondo Gregorio. “Mercosur. La dimensión cultural de la integración” Ed. Ciccus 1998.

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