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Eramos
unas 30 personas, la puerta no cerraba (como
tantas otras). Entraba un vientito piola,
pero también ruido del pasillo con
un tráfico típico de las seis
de la tarde de la sede de Parque Centenario.
Comienza la clase de comunicación comunitaria
con una dinámica. Había que
nuclearse en el medio del aula, el profesor
nos daba alternativas y teníamos que
separarnos según lo que habíamos
elegido; por número de calzado, por
cuadros de fútbol, por algunas ideas
de comunicación... unas 6 o 7 opciones.
De esta manera nos fuimos uniendo y separando
con diferentes compañeros, con casi
todos algo nos unió. Con el último
grupo que se había armado (nacimos
todos en la primavera) nos juntamos para hacer
el trabajo. De esta manera se conformó
un “nosotros” y unos “otros”.
Tu eres, El es, Nosotros soy.
Ya venía leyendo, pero este ejercicio
me hizo pensar en algo que vivimos todos.
Cada uno de nosotros tiene un grupo de pertenencia;
a través de las dos relaciones primarias,
la familia y la cooperación productiva,
adquirimos una conciencia de pertenencia y
así vamos formando nuestra identidad
sociocultural. Esta primera conciencia de
pertenencia no nos liga al hombre en abstracto
sino a determinados hombres; no adquirimos
el lenguaje sino un lenguaje concreto.
A través de la socialización,
asumimos formas de relación, valores,
visiones del mundo y de la naturaleza que
nos dan identidad. Estos elementos de identidad
social son inseparables de cada uno de nosotros.
En esta medida, cada uno de nosotros somos
en esencia un ser social que tiene distintas
instancias de pertenencia: la familia, la
clase social, la región y el continente.
(1) Cabe la pregunta...
- Cuando los argentinos decimos “nosotros”
¿a quiénes nos referimos?
- Depende.
- Quiero decir, cuando hacemos referencia
a una instancia que supera lo “nacional”.
¿desde qué “nosotros”
lo hacemos?
- ¿Qué?
- Es decir ¿junto a quién nos
ponemos? Si el nosotros social tiene que ver
con el territorio, la cultura y la historia;
los de acá, ¿nos ubicamos naturalmente
junto a bolivianos y peruanos? ¿o rápidamente
saltamos a los barcos otra vez?
- eee...
Me da la impresión de que los argentinos
y más los porteños no pensamos
demasiado en temas “latinoamericanos”.
En muchos casos ni conocemos las básicas
de nuestro continente, como cuántos
países hay y cuáles son, bailes
típicos, comidas, etc.
No es que todos seamos brutos. Gregorio Recondo,
investigador del tema, afirma que hubo un
desconocimiento y una incomprensión
general entre los países de la región.
Sostiene que los planes escolares de estudio
no ayudaron al conocimiento y la unidad, porque
recibimos una enseñanza que valoró
sólo lo propio y creó prejuicios
y estereotipos, especialmente con relación
a las naciones limítrofes. Tuvimos
una educación basada en la convicción
de que lo bueno sólo puede estar de
este lado de las fronteras mientras lo repudiable
se imagina fuera de nuestro grupo nacional
de pertenencia.(2) “Vidas
paralelas”
De hecho, en el secundario ¿recordás
alguna vez haber estudiado pensadores bolivianos,
brasileños o peruanos? ¿Será
que no hubo nadie que pensara algo piola sobre
los temas que vimos? En cambio, pensadores
del viejo continente supongo que debés
haber visto unos cuantos.
Habrás leído algo del aporte
filosófico de Kant, que es invalorable,
pero que para sorpresa nuestra en el mismo
momento que se preguntaba ¿qué
es la Ilustración? también afirmaba
que: “El pueblo de los americanos no
es susceptible de ninguna forma de civilización.
No tiene ningún estímulo, pues
carece de afectos y de pasiones.” Excluido
de la “actualidad” ilustrada de
Kant, pero cronológicamente contemporáneo
en la historia, ese pueblo americano supuestamente
incapaz de forma alguna de civilización,
protagonizaba el más decisivo levantamiento
de las masas populares de América del
Sur. Y quien había expresado: “Nos
oprimen en los obrajes, cañaverales,
cocales, minas y cárceles de nuestros
pueblos, sin darnos libertad.” su líder,
Tupac Amaru II moría descuartizado.
(3) ¿Quién no leyó
algún comentario de la obra de Hegel?
Hegel era contemporáneo de Bolívar.
Dos hombres que piensan el pasado, el presente
y el futuro desde lugares y perspectivas diferentes.
En el mismo período en que el pensador
alemán va madurando su sistema filosófico,
decía que: “Los aborígenes
americanos son una raza débil en proceso
de desaparición. Sus rudimentarias
civilizaciones tenían que desaparecer
necesariamente a la llegada de la incomparable
civilización europea.” En ese
mismo momento Simón Bolívar
lideraba la epopeya de la emancipación
americana. Siendo de esta región no
sería interesante que leyéramos
en algún momento un poco a Bolívar?
Algo como: “Se han establecido las garantías
más perfectas: la libertad civil en
la verdadera libertad... He conservado intacta
la ley de las leyes –la igualdad- sin
ella perecen todas las garantías...
A sus pies he puesto cubierta de humillación,
a la infame esclavitud... Este rasgo probará
que vosotros érais acreedores de obtener
la gran bendición del cielo –
la soberanía del pueblo- única
autoridad legítima de las naciones..."
(Discurso ante el Congreso Constituyente de
Bolivia, 1826). (4) De cultura...
Cacho
El desconocimiento de los otros países,
la idea de que provenimos del “otro
mundo” y el actual bombardeo de fragmentos
de distintas culturas, no nos ayuda a arraigarnos
en una cultura particular. Corremos el peligro
de seguir en “otro mundo”, de
padecer una especie de desubicación
cultural y algo así como una amnesia
histórica.
Quizás uno no se sienta muy “Latinoamericano”,
no hay drama, andá a saber qué
concepto de lo Latinoamericano tenemos cada
uno de nosotros. Una cosa era la idea que
se tenía en los años 30, diferente
fue en los 60 y 70, y otra distinta es la
situación actual.
Más allá de dónde haya
venido nuestro bisabuelo o de nuestra posible
mezcla indígena, ya pasaron unas cuantas
generaciones, y no hay otra, este es nuestro
lugar. Pensemos que la identidad no es algo
estático. De hecho hoy, a la identidad
cultural “se la considera como algo
dinámico, que se reelabora continuamente
en el transcurso del tiempo”(5) , no
es algo que ya está cerrado.
Y esto ¿por dónde se agarra?
Quizás podemos empezar teniendo un
poco más en cuenta nuestra historia,
la historia real, preguntar, leer un poco
más, para hacer propia nuestra historia,
poder asumirla como “mi historia”.
Recuperar nuestras raíces nos ayudará
a vivir nuestro presente, no para quedarnos
en referencia al pasado, sino poder acrecentar
nuestro compromiso con las situaciones que
nos toca vivir estando informados, interviniendo
y desarrollando un pensamiento crítico.
Si junto a estas actitudes valoramos más
nuestra propia cultura, no tanto la cultura
de elite, sino especialmente la cultura popular,
podremos también hacerla nuestra y
quizás “aprender a ser lo que
somos”. 1
Cf. Argumedo Alcira. Los silencios y las voces
en América Latina. Ed. Pensamiento
nacional. 2001. p 188.
2 Cf. Recondo Gregorio. El sueño de
la Patria Grande. Ed Ciccus. 2003. p 20.
3 Cf. Argumedo Alcira. Los silencios y las
voces en América Latina. Ed. Pensamiento
nacional. 2001. p 21.
4 Ibid p 32.
5 Recondo Gregorio. Mercosur. La dimensión
cultural de la integración. Ed Ciccus.
1998. p 14. PREGUNTITAS…..
1- ¿Cuáles son los 5 países
de Latinoamérica que faltan en la siguiente
lista?
Argentina- Costa Rica- Colombia- Méjico-
Bolivia- República Dominicana- Cuba-
Perú
Nicaragua- Brasil- El Salvador- Venezuela-Chile-
Paraguay- Honduras- Guayana-
Ecuador- Haití- Guatemala- Guyana-
Panamá 2- Argentina es el país
más austral de América Sur.
¿Cuál es el más septentrional?.«
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| LF09 pág. 06-07,
2003. |
| Material
de consulta: |
» Argumedo Alcira,
“Los silencios y las voces en América Latina”
Ed. Pensamiento nacional 2001.
» Recondo Gregorio.
“El sueño de la Patria Grande” Ed. Ciccus
2003
» Recondo Gregorio.
“Mercosur. La dimensión cultural de la integración”
Ed. Ciccus 1998. |
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