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¡¿Por qué
tardan tanto las mujeres?! |
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Visitar
todos los baños de las distintas facultades
de la UBA puede dar para hacer más de una
tesis...
Un momento de inspiración. En mi mente sólo
una idea daba vueltas.
Sólo en eso podía pensar y esto
me apresuraba aún más. No sabía
cuanto tiempo podría soportar así.
El papel y el lugar eran fundamentales
para poder explayarme.
Necesitaba encontrar aquel lugar. ¿Dónde
estaba el signo?
Pasados unos minutos,
de lejos lo vislumbré.
Entonces se calmó un tanto mi ansiedad.
Parada justo ahí, miré y vi a mi alrededor.
No quería ser descubierta por nadie,
no quería hacer público algo tan íntimo.
Elegí donde ubicarme para poder
estar cómoda y relajada. Cerré la
puerta
para estar sin miradas que me inhibiesen y
desconcentraran. Sólo un halo de luz
pasaba por debajo de la puerta.
Era suficiente.
Alejada ahora de todo y sumergida en
la imaginación podía comenzar.
El principio no fue fácil, ciertos pensamientos
me invadían; con los párpados casi
cerrados dejé
instintivamente que se vaciara mi interior.
Esa urgencia por quitarme aquel peso que retorcía
mis entrañas comenzaba a desvanecerse.
Fue necesario esforzarme y concentrarme
para no morir en el intento.
Como un caudal dejé fluir
hasta lo más profundo de mi ser.
Un sentimiento de alivio y libertad me invadía.
En el aire se podía sentir que casi
todo estaba concluido, no había nada más
que hacer.
Me incorporé y mirando fijamente mi obra
terminada
quedé sobresaltada por aquel golpe,
"ocupado..." atiné a decir.
Un instante más bastó parar firmar
aquello
que impulsivamente había comenzado.
Diseño: de los más creativos que vi.«
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| LF05 pág. 09, 2002. |
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