« La Flecha 04 | Tiempo... ¿Libre?
   
María Gutierrez Pechemiel, info@diariolaflecha.org artículo 5 de 6
 
  ALGO ESTA PASANDO… (al menos ellos dicen)  
  Llega la noche y se prenden las luces. Música. Humo. Aparecen los escotes, las melenas, las tachuelas, los peinados y las polo, los tacos, las adidas y los náuticos. Llega la noche. Termina el mundo del trabajo, la familia, las responsabilidades, los horarios, las clases, la puntualidad, los problemas.
La noche es una: es “la noche”. Es lo que pinte, si da para algo más todo bien, si no, nos volvemos o vamos a otro lado...

Es el descanso de las preocupaciones, el escape de la vida cotidiana, el disfrute de lo que el día no permite, es otro capítulo, un punto y aparte. Otra historia.

La ciudad se va a dormir: amanece el momento de la sangre nueva, no hay reglas, no hay distintos. Vas a ser parte de la masa, te mezclás, te mimetizás para identificarte con la gente de determinado lugar. O no; pero si te quedás en tu casa sos un abuelo.

La noche es metáfora de lo prohibido, lo oscuro y lo oculto. Sacamos todo para afuera, sin ataduras, disfrutando; nos desenfrenamos... Nos acostamos y, después de algunas horas, nos calzamos otra vez
el cuerpo diurno, para vivir un día más. Vivimos una libertad condicionada. Porque en algún momento se acaba, claro, pero más que nada porque no todo está tan “librado a lo que venga” como parece.

No nos pasa sólo a nosotros. Nuestros abuelos iban a los bailes que se hacían en los clubes y aunque nuestros viejos no se quedaban en la calle hasta las seis de la mañana ni bailaban mujer con mujer y hombre con hombre, esa sensación de libertad de la noche fue y es vivida por todos.
Esto nos pasó, nos pasa todavía, ¿nos seguirá pasando?. ¿Seguirá siendo así cuando los chicos que hoy tienen 7 u 8 años pongan un pie en la noche?

ENTERVISTA
“Los boliches usan a los chicos, lo único que les importa es llenarse de guita, cueste lo que cueste”- dice Alejandro uno de los integrantes de “algo está pasando”, un grupo de chicos que se está movilizando para hacer algo nuevo en la noche porteña.

¿Cómo surgió la idea de formar “algo está pasando”?
Al principio surgió buscando cómo hacer algo distinto para nosotros, porque nos cansamos de la rutina de los fines de semana y no tener la posibilidad de relacionarnos y conocer a otros en serio. Ante esto pensamos que se podía hacer algo distinto, generar algo nuevo.
Pero la cosa fue más complicada de lo que pensábamos. Una cosa era cambiar y hacer algo para nosotros y otra muy distinta fue cuando empezamos a ver que a muchos les pasaba lo mismo.
Parece loco, y lo sabemos, pero ¿quién nunca tuvo ganas de abuchear al DJ por estar disconforme con algo? La noche es nuestra, pero por no hacernos cargo, otros se adueñaron e impusieron sus normas y horarios... es su negocio.

¿A qué te referís con que “es su negocio”?
El boliche en sí es un servicio, la pregunta es por qué nosotros como clientes muchas veces quedamos disconformes. El tema es que es el negocio de unos pocos a costa de muchos pibes.
Uno puede ser parte de algo y no ver, no darse cuenta de lo que pasa. O peor: darse cuenta y aceptarlo. Pero cuando mirás un poco de afuera lo que es la noche, ahí te querés matar porque aunque siempre estuviste rodeado de esa situación nunca la viste. Por ejemplo, la cantidad de pibes y chicas de 15 años que toman y quedan tirados borrachos en la vereda es impresionante. Las condiciones que imponen los boliches para que nos divirtamos son desastrosas. Nos hacen esperar horas en la cola como vacas para entrar, se imponen ciertas condiciones de vestimenta. Por más free que uno tenga, siempre va a tener que poner unos mangos. Lo peor es que en vez de ser lugares para conocer gente, quedó establecido que en los boliches uno no va a conocer a alguien. Generalmente los boliches son cerrados, con capacidad para menos gente de la que dejan entrar. Esto hace que se generen manoseos o peleas que se podrían evitar. Ni hablar de las habilitaciones correspondientes: sólo 100 de los 200 boliches que hay en Buenos Aires están habilitados. Creemos que los boliches no son más que una estructura que adormece a la juventud, que aporta a la indiferencia social. Detrás de esto hay gente, empresarios, políticos que hacen mucha plata emborrachándonos, manipulándonos, invirtiendo para que no pensemos, para aturdirnos. A ellos les conviene que los pibes desde los 16 años para arriba estén tranquilos, que no pensemos mucho ni cambiemos nada.

¿Qué es lo que ustedes hacen concretamente?
Muchos nos preguntan ¿y ustedes qué proponen? Y siempre decimos lo mismo. Hay que ir a los hechos más que a las palabras. Hicimos 15 actos de denuncia en las puertas de los boliches, 12 mil personas recibieron tarjetas con nuestras propuestas, hicimos 2 fiestas gratis en la puerta de complejos bolicheros con bandas en vivo y murgas. Hay más de 30 carteles en la vía pública. También hicimos una marcha de silencio por la muerte de un chico en Coyote, porque lo mataron y al otro día el boliche abrió sus puertas como si nada.

¿Cuántos son los integrantes de "algo está pasando"?
Somos varios. Hay un grupo de aproximadamente 30 personas de entre 17 y 25 años que formamos el núcleo, pero para los eventos masivos somos como 120.

¿Cómo se financian?
La plata la ponemos de nuestros bolsillos. También hay otras personas que les gusta la idea y colaboran como pueden...

¿Cómo continúa “algo está pasando”?
Nuestro trabajo en realidad, está dirigido más que nada a los pibes que están en los últimos años de la secundaria, así que ahora estamos viendo la posibilidad de dar charlas en los colegios, ayudar a que otros también abran los ojos. Estas vacaciones de invierno estuvimos en Bariloche, para hacer una movida allá, nos presentamos en todos los hoteles donde están los estudiantes, entregamos folletos y nos informamos acerca de las empresas que organizan los viajes de egresados porque en esto también nos queremos meter.
"algo está pasando" no es algo estático, ni un "paquete cerrado". Como es algo que queremos hacer junto a otros pibes siempre está abierto a cambios. Por eso invitamos a los que quieran ser protagonistas de la diversión a juntarnos para pensar qué es lo que realmente queremos y para que hagamos nuestra la noche.
Si querés saber más escribíles a:
algoestapasando@hotmail.com «

 
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LF04 pág. 08, 2002.
 
 

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